Mediante un comunicado oficial, el Gobierno de Venezuela ha denunciado ante la comunidad internacional una «gravísima agresión militar» perpetrada por el Gobierno de los Estados Unidos contra objetivos civiles y militares en la ciudad de Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
«La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidosde América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas», expresa el comunicado.
Ante la magnitud de los hechos, el Presidente Nicolás Maduro ha ordenado la movilización inmediata de las fuerzas sociales bajo la consigna «Pueblo a la calle» y ha firmado el decreto de Estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional.
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Confirmación de ataques y despliegue militar
El comunicado detalla que la incursión armada constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas. Según el Ejecutivo, el despliegue estadounidense busca el control de los recursos estratégicos (petróleo y minerales) y forzar un «cambio de régimen».
Como respuesta inmediata, se han activado las siguientes medidas de defensa:
Activación del Artículo 51 (ONU): Venezuela invoca el derecho a la legítima defensa.
Fusión Popular-Militar-Policial: Despliegue total de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para garantizar la soberanía.
Órganos de Dirección para la Defensa Integral: Activación de comandos de defensa en todos los estados y municipios del país.
Paso a la «lucha armada»: El decreto de Conmoción Exterior faculta al Estado para tomar acciones extraordinarias para repeler la agresión.
El documento evoca la proclama del expresidente Cipriano Castro de 1902 ante el bloqueo extranjero, advirtiendo que «la planta insolente del extranjero» no profanará el suelo patrio sin respuesta.
En el ámbito internacional, la Diplomacia Bolivariana de Paz anunció que elevará denuncias formales ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de las Naciones Unidas, la CELAC y el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), exigiendo la rendición de cuentas de Washington.
«Ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades… la respuesta de todos los patriotas es unidad, lucha, batalla y victoria», concluye el comunicado, citando al fallecido Hugo Chávez.
«El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un «cambio de régimen», en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores», advierte el gobierno de Venezuela.






