Este jueves 13 de agosto se realizó la acostumbrada Sesión Solemne del Concejo Municipal Bolivariano de Naguanagua, con motivo de la celebración del Día de Nuestra Señora de Begoña, acto que contó con la presencia de la alcaldesa Elizabeth Niño y del presbítero Edwing Ernesto Jiménez Vizcaya, párroco de la Iglesia Santa Marta, quien fue el Orador de Orden.
El presidente de la Cámara Municipal, Gerardo Ramírez, dio la bienvenida a los asistentes, entre los que se encontraban concejales, miembros de la Sociedad Amigos de Naguanagua, el cronista Álvaro Villalobos e integrantes del tren ejecutivo del ayuntamiento.
Seamos solidarios
Para dar inicio a su intervención Jiménez Vizcaya pidió a la asistencia orar por el alma de Monseñor Tulio Ramírez Padilla, recientemente fallecido. Seguidamente hizo un recorrido por lo que es Naguanagua y pidió a la Virgen de Begoña que proteja, cuide y consuele al pueblo como lo hacen las madres con sus hijos.
Agregó, que tras 244 años de bendición maternal, Naguanagua dejó de ser un mero punto en la geografía carabobeña para convertirse en una reserva moral, en un oasis de fe y en el verdadero corazón latente de toda una región.
“Nos acogemos a la Virgen de Begoña, patrona de este hermoso valle, para que no nos desampare y para que nosotros también seamos protectores de otras personas, cercanos con nuestros hermanos, y seamos también solidarios con este hermoso pueblo”, subrayó.

Dejemos a Dios ser Dios
La alcaldesa Elizabeth Niño se unió al pedido de oración por Monseñor Tulio Ramírez, quien por más de una década fue párroco de Naguanagua, y a quien recordó como un fiel servidor a la Virgen de Begoña.
“Nos ha tocado celebrar estas fiestas patronales de Begoña en momentos adversos, atípicos, pero eso no nos impedirá fortalecer nuestra fe. Dejemos a Dios ser Dios y nosotros hagamos lo que nos corresponde para obtener los resultados que necesitamos para el cumplimiento de los objetivos”, resaltó la mandataria.

Asimismo, felicitó a la Sociedad Amigos de Naguanagua por sus 43 años e informó que pronto será reinaugurada la Plaza Rafael Urdaneta, espacio cuya rehabilitación está avanzada. También dio la buena noticia del inicio de los trabajos para la recuperación total del Hospital Psiquiátrico Dr. José Ortega Durán, ubicado en Bárbula, todo esto gracias al esfuerzo del gobernador Rafael Lacava.
Invitó a los naguanagüenses a seguir la programación de la feria de cerca y asistir el 15 de agosto a la Misa Solemne, desde la Iglesia Nuestra Señora de Begoña, templo que ha sido recuperado gracias al trabajo articulado con Gobierno de Carabobo, para tenerla lista para esta fecha tan importante.
“Somos un pueblo bueno, que de alguna u otra forma siempre ha estado acompañado por la Madre de Dios, en Naguanagua nos aferramos a ella, a su fe. A pesar de la angustia que vive el país, producto del doblete sísmico, de la realidad de nuestro sistema eléctrico, del día a día, todo pasa, Dios nos acompaña”, enfatizó.
Reconocimientos
Antes de concluir el acto que se llevó a cabo en un conocido hotel de la ciudad, fue impuesta la Orden General Manuel Manrique, del Municipio Naguanagua, en su Única Clase, al presbítero Edwing Ernesto Jiménez Vizcaya. Posteriormente, Monseñor Ricardo Guerra, párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Begoña, recibió la Orden Nelson Mandela, en su Única Clase.






