Recientemente, Gloria Belandria de Stoppello recibió una notificación de la organización Guinness World Records. “¡Felicidades! Nos complace anunciar que ahora usted es oficialmente una recordista de Guinness World Records”, señala el mensaje que la acredita como la “Señora Longeva”, quien a sus ochenta y seis años alcanzó los cinco minutos con cuarenta y cuatro segundos en la práctica de plancha abdominal.
Nacida en Mérida, pero carabobeña de corazón, Belandria de Stoppello, quien es odontóloga de profesión, logró una nueva hazaña, pero detrás de este hecho, hay una historia de superación y bienestar físico-mental. Hace tres años, su esposo falleció y desde ese momento dedica su tiempo completo a ejercitarse.

“Mi esposo murió de cáncer y antes de llegar a una depresión, yo decidí dedicar ese tiempo para mí, para crecer, quererme y poder batallar en mis años dorados sola, sin ayuda de nadie. Hasta ahora esa es mi meta. Hace un año fue que comencé a entrenar específicamente, plancha abdominal”, menciona entusiasmada.
Gloria, considerada ahora como la “Señora Longeva” en este rango, explica que entre sus planes nunca estuvo postularse a un Récord Guinness, pero animada por Fernando Bellera, médico neurocirujano, inició la preparación y se postuló. “Un día el doctor Bellera, quien ya ha establecido récord mundiales y también entrena en el gimnasio Struktura, me vio entrenando y me dijo que yo podía ser una candidata para romper un récord”, comenta.
Superar un desafío de tal magnitud no es tarea fácil. Según explica Gloria, para establecer un Récord Guinness debe conformarse un jurado, compuesto por diez personas distribuidas entre cronómetro uno y cronómetro dos, testigo uno y testigo dos, entre otros jueces. Además de diversas cámaras registrando todo el proceso.
“Superé el récord que ya había establecido en este renglón, una señora de origen norteamericano que se llama Sarah Blackman, ella logró un tiempo de cinco minutos con veinte segundos (…) Quiero aclarar que lo establecí en la categoría ‘Señora Longeva’ que comprende edades entre ochenta y noventa años”, detalla orgullosamente la doctora de Stoppello, quien en los próximos días recibirá su placa en acto formal.
Y prosigue: “Hago ejercicios, pero para construir un cuerpo sano, tener salud y tener años de longevidad hermosos. Yo entreno para eso. Me empeñe en este ejercicio, aunque nunca había hecho plancha, pero me ha ido muy bien porque solo en un año logré romper este récord mundial. Me siento llena de gozo al poder darle a todas las personas del mundo entero ese mensaje de entrenar y cuidar el cuerpo, porque cuerpo entrenado salud mental para el mañana”.

“La vejez no es una tragedia”
Gloria Belandria de Stoppello confiesa que disfruta conocer personas que, al igual que ella, cuidan su cuerpo. “Personas que corren, que brincan o practican algún deporte. Pienso que hay que moverse. La vejez no es una tragedia, al contrario, la vejez tenemos que revertirla haciendo ejercicio con constancia y perseverancia”, expresa la recordista de Guinness World Records.
Asegura que el ejercicio garantiza fuerza y juventud. Gloria atribuye esta hazaña a su disciplina inquebrantable que rige por tres pilares fundamentales: Ejercicio de fuerza, alimentación saludable y el hábito de dormir al menos siete horas al día. Para establecer el Récord Guinness, eligió los espacios del gimnasio Struktura del estado Carabobo, lugar donde entrena asiduamente, desde hace veintiocho años y donde además es considerada miembro fundador.
“Para mí el Struktura es el gimnasio estrella de la ciudad. Empecé aquí, porque esta es como mi casa. Son especiales conmigo y con todo el público realmente. Me reciben todos los días con una sonrisa, un cafecito y máquinas muy modernas. El ambiente no se consigue en ningún otro gimnasio (…) Lo único que me hace falta en este lugar Struktura es traerme un colchón y quedarme a dormir aquí”, expresa sonriendo.
Acerca de la doctora Gloria Belandria de Stoppello
Odontólogo de profesión, egresada de la Universidad de Los Andes en el año 1964. “Vengo de un pueblito muy pequeño, Santa Cruz de Mora, en el estado Mérida, pero salí y surgí. Decidí venirme a Valencia por ser la Ciudad Industrial de Venezuela, donde me expandí y trabajé muchísimo, ¡Alabado sea Dios ¡ por eso. Aquí en Valencia me casé, tengo tres hijos; dos de ellos son odontólogos también”, dice la “Señora Longeva”, quien a sus ochenta y seis años alcanzó los cinco minutos con cuarenta y cuatro segundos en la práctica de plancha abdominal.
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